A 70 días, el recorrido de Facundo Astudillo Castro antes de desaparecer y las dudas sobre la bonaerense.

El joven de 22 años salió de su casa rumbo a Bahía Blanca, pero nunca llegó. Los testimonios de la fuerza de seguridad que están bajo sospecha.

Fuente: TN – 10.07.2020 Por Cecilia Di Lodovico

Facundo José Astudillo Castro desapareció hace casi 70 días. (Foto: TN.com.ar).

El 30 de abril, la ruta 3 todavía aparecía como un sendero prohibido, solo habilitado para los esenciales. Como un personaje salido de El amor en tiempos del cólera, la novela de Gabriel García Márquez, Facundo José Astudillo Castro -impulsado por la fuerza de su sentimiento- decidió aventurarse en el camino que lo llevaría desde Pedro Luro a Bahía Blanca.

Aunque no hay río ni compañía fluvial, esta historia es real y el drama está presente con la misteriosa desaparición de Facundo, en un contexto de pandemia, y un mundo de sospechas que cae -una vez más- sobre la policía bonaerense.

«Kufi», como lo llaman sus amigos, buscaba en este viaje recuperar a su exnovia. No le importó no tener el permiso para circular ni lo tediosa que sería la breve odisea a pie. En la etapa más estricta de la cuarentena, dejó su casa materna para recorrer «a dedo» los 123 kilómetros que lo separaban de Daiana.

Y pasó lo que tenía que pasar: a tan solo 30 kilómetros de su ciudad, la policía lo demoró en Mayor Buratovich, una localidad del partido de Villarino porque no contaba con habilitación para transitar. En el acta que hizo la policía figura un horario cercano a las 10 de la mañana.

En el momento no le di importancia a que me dijo ‘mamá’. Ninguno de mis tres hijos me llama así, excepto que necesiten ayuda o estén mal.

¿Cómo llegó hasta ese lugar el joven de 22 años? Se sabe que una mujer -que dio su testimonio en la causa- lo dejó en el acceso principal del pueblo luego de levantarlo en la ruta cerca de Hilario Ascasubi, ubicada a unas tres horas a pie de Pedro Luro.

Fueron los policías Jana Jennifer Curruhinca y Mario Gabriel Sosa quienes lo interceptaron en la calle San José Obrero y Ruta Nacional 3 para labrarle el acta de infracción.

Alrededor del mediodía, sonó el teléfono de Cristina Castro, la madre de Facundo. «Era una policía. Me dijo que me hijo había sido detenido en un retén y que llamaba para constatar el domicilio porque le habían hecho un acta por violar la cuarentena. Cuando corté, lo llamé una y otra vez. No atendió. Recién a las 13.30 me llama y lo reté por lo que había hecho. Discutimos», recordó Cristina en diálogo con TN.com.ar. Fue el último llamado que salió del celular de Facundo.

«Me dijo: ‘Mamá, vos no tenés una idea de dónde estoy yo. No me vas a volver a ver más‘. Después se sintió un ruido extraño, como si se hubiera golpeado o caído el celular. Tampoco descarto que sea porque se lo arrebataron», contó la mujer que no tiene dudas que era la voz de su hijo.

Cristina no prestó atención a un detalle que hoy le parece clave: «En el momento no le di importancia a que me dijo ‘mamá’. Ninguno de mis tres hijos me llama así, excepto que necesiten ayuda o estén mal».

Ese fue el momento en el que se le perdió el rastro.

«Como habíamos discutido y yo creí que ya estaba en Bahía Blanca, no me alarmé. Pero me empezaron a llegar mensajes de sus amigos diciéndome que Facundo no les respondía los llamados. Me comuniqué con Daiana, me dijo que nunca llegó. Empecé a ir todos los días a la comisaría hasta que me tomaron la denuncia». Fue el 5 de junio. Kufi llevaba 5 días desaparecido.

Y es en este punto donde comienzan las contradicciones e inexplicables omisiones por parte de agentes de la fuerza de seguridad.

Los rastrillajes, con la participación de la policía bonaerense, empezaron el 19 de junio bajo la carátula de «búsqueda de paradero» en Origone.

¿Por qué en Origone, otra localidad de Villarino, ubicada a 25 kilómetros del punto donde hay registros físicos de su presencia? Por el testimonio de la agente de policía Siomara Anyelen Flores.

Su declaración del 10 de junio -fecha que los abogados de Cristina Castro, Leandro Aparicio y Luciano Peretto ponen en duda – detalla: «El día 30 de abril, siendo aproximadamente horas del mediodía, en el vehículo de su padre y en circunstancias que se dirigía desde Mayor Buratovich hacia Teniente Origone, divisa a la altura de la “curva peligrosa” (a unos 6 o 7 Km. de Mayor Buratovich), detiene su marcha para alzar a Facundo Castro, a quien deja luego en la garita de acceso a Origone».

Según la mujer, Facundo le pidió que no le dijera nada a su madre.

No sería la primera sorpresa con la que se encontró la familia de Facundo: les informaron de un segundo testimonio brindado el 15 de junio en el que el agente Alberto González de Origone, refiere: «Siendo aproximadamente las 15:00 h del 30 de abril recibe un llamado del ciudadano Manuel Pezutti informando que a la vera de la Ruta 3 se encontraba una persona en tránsito, concurriendo hasta el lugar e intercepta, precisamente en el Km 750».

De más está decir que el uniformado asegura que se trataba de Facundo. Al pedirle la documentación al joven que encontró a la deriva en la ruta, sin documentos (dice que le presentó la licencia de conducir) y sin el permiso habilitante, recuerda que Facundo le indicó que iba a la ciudad de Bahía Blanca y -con asombrosa precisión pese a que habían pasado 50 días- menciona que iba a la calle Emilio Rosas al 400.

Por último, González señala que vio llegar una Renault Duster Oroch color gris oscuro a la que se sube Facundo y que «se dirigen con dirección a Bahía Blanca». Ese mismo efectivo estuvo presente en el rastrillaje.

Ese mismas palabras repitió con exactitud a los abogados que buscan a Facundo, excepto por un detalle: «En ningún momento hace mención al vehículo. Sostiene, en cambio, que se va retirando por la vera de la ruta», indicó Aparicio a TN.com.ar.

Luego llegarían al expediente declaraciones que resultan escalofriantes. El día 27 de junio, se contactaron con la familia, tres vecinos de Pedro Luro. Aseguraron que ofrecieron su testimonio en la sede de la comisaría de la ciudad. Pero nunca fueron citados a declarar.

Ese mismo 30 de abril, aproximadamente a las 15 h, los tres partieron de Pedro Luro con destino a Bahía Blanca, con las habilitaciones pertinentes. Media hora más tarde, pasaron por el el ingreso a Mayor Buratovich. No vieron retén policial alguno, y un poco más adelante, específicamente “antes de la curva grande”, sí divisaron un patrullero detenido en la banquina.

Facundo Castro con su mamá, Cristina que lo busca desde el 30 de abril. (Foto: Facebook/Facundo Castro).

Los efectivos hicieron que bajaran la velocidad y circularan lentamente junto a ellos. Del móvil, una Toyota Hilux doble cabina de la policía bonaerense, descendieron dos hombres. Desde su vehículo pudieron observar, cerca del alambrado, un joven caminando. No tienen dudas que era Facundo Castro, por el detalle de la mochila marca Wilson que llevaba.

El joven, contaron, comenzó a ser llamado por los policías. Pudieron ver que abrieron la puerta trasera del lado derecho de la camioneta (lado del acompañante) y lo hicieron subir.

El testimonio impulsó con más fuerza el cambio de carátula a «desaparición forzada de persona». Este miércoles apartaron a la bonaerense y secuestraron la camioneta Hilux para peritar.

Después de 70 días, la investigación se posa sobre el punto en el que debió comenzar desde el primer día: en Mayor Buratovich.

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