Cae el Sol

Por Verónica López Villemur

Ya se huele una primavera anunciada. Ni una nube se asoma en el cielo, poco habitual en invierno, pero realmente cada ser viviente en el campo disfruta de este día majestuoso. Tal vez, me pareció todo más reluciente, debido a que en mi ciudad, entramos ayer en Fase 5. Nada cambió básicamente, pero mentalmente, uno se siente más liberado y ya nos parece (alejado de la realidad), que el virus está pegando la vuelta. Fue una gran alegría pasar por los clubes y ver los portones de entrada abiertos, gente tomando un café, caminando por el centro y principalmente…sonriendo. A pesar de todo, tenemos que tener presente que lo peor que podríamos hacer, es relajarnos y comenzar a retroceder pues todo lo que conseguimos, en un segundo de descontrol se pierde.

Una nueva sociedad está surgiendo, sin dudas más fuerte, que la de nuestros padres, pero similar a la de nuestros abuelos. Estamos transitando el comienzo de una generación que no solamente deberá enfrentarse a una pandemia que llegó para quedarse por largo tiempo, sino un cambio en hábitos de vida y fundamentalmente una enfermedad que caminará por las calles de nuestro país llamada pobreza. Los nuevos pobres, aquellos que hasta hace unos meses tenían un trabajo estable, con un sueldo digno, verán la mala racha mucho más allá de un plato de comida vacío, sentirán que su corazón se fragmenta ya que no están acostumbrados a vivir de una asistencia por parte del estado.  Lo lamentable es que los más vulnerables son los que sufren verdaderamente. Dos encuestas de UNICEF marcan una situación crítica en los barrios populares: “El coronavirus afecta la vida de los chicos y las chicas de todas las clases sociales, pero en las familias más pobres el impacto es mucho mayor”, afirmó Sebastián Waisgrais (Especialista en Inclusión Social de UNICEF).

Me voy a permitir seguir siendo positiva a pesar de todo.  La vida es lo más preciado que tenemos y aunque esté repleta de problemas y de pruebas, vivir es mágico. Hoy 11 de Agosto cumpliría años el más increíble de los músicos de nuestra querida Argentina, así que este pequeño homenaje a Gustavo Cerati:

               “…Cae el sol…y aún sigo soñando…

                   …Y cada vez que vuelvo un mismo final

                      afuera el mundo sigue…soy uno más buscando en el mar…”